Páginas

23 feb 2018

Cuatro de pentáculo: historias de tarot, amor del ego y amor del alma

Me llama Rosa, anda muy angustiada, con estrés y síntomas de depresión.
Abro baraja para ver qué le pasa y me sale como carta que la representa el 4 de pentáculo.
Para mí es un arcano totalmente material, es más su palabra clave si fuese una persona “el avaro”, se trata pues, de la representación gráfica de la avaricia.
Aparece un hombre sentado pisando dos pentáculo, otro delante del pecho (corazón) y el cuarto sobre la coronilla. Para aquellos versados en la simbología, y en el mundo esotérico os habréis dado cuenta inmediatamente que esta persona cubre dos chacras con el pentáculo, el de la coronilla y las emociones que sería el del corazón. Nos habla claramente de poner barreras a los sentimientos; y el de la coronilla que nos abre al mundo espiritual y a la conciencia de la unidad cósmica. Es obvio que la persona se cierra en banda refugiándose en el materialismo, pisa dos pentáculo que refleja la base de su mundo y sus intereses.
¿Y que tiene esto que ver con Rosa? Veréis, ella tenía una relación con un señor que vivía lejos (es un poco cerradilla y nunca me ha precisado), y rompió con él porque según ella no le atendía cuando ella lo necesitaba. Él quiso tener una conversación y un dialogo cara a cara y ella dijo que no, con simple whatsApp dijo “se acabó” a lo Maria Jimenez.
Meses después al ver que él le tomó la palabra, está destrozada porque lo echa de menos.
-¿Qué hago? Me dice…
Pues muy simple- le respondo- coges y lo llamas y le dices que lo echas de menos, que te precipitaste al romper y le pides volver desde la humildad del amor.
¡Qué va! Aun me duele cuando le dije de vernos y se negó, no me hizo caso…
- Se lo miro en el tarot, y veo que su Romeo en ese momento tenía un problema económico grande, del que ella estaba al tanto, no pasaba por su mejor momento…y ya sabéis, a los hombres cuando la economía gatilla ciertas partes no se levantan ni con grúa…
El caso es….que el tema es sencillo, ella rompió sin dejarle ni explicarse, y ahora va llorando por los rincones, como un alma en pena.
Es su orgullo quien la separa de la felicidad, se niega a “caer tan bajo”…
Ay! La dignidad…como dijo una vez Bibi Anderson en una tertulia mañanera: “¿de qué te sirve un saco de dignidad cuando te arrastras como una perra por el suelo llorando de amor?”
Los amores del ego, son así…que si el orgullo, que si el amor propio, hacerse valer…
Cuando almas con el alma, no hay pero que te frenen para pedirle a tu amor una oportunidad, desde la humildad, reconocer que se equivocó, que lo ama y no puede vivir sin él…y si te dice que no, te abrazas a tu almohada y lloras, ella no lo va a publicar en Facebook ni poner como estado de whatsApp…
<>
@ Cristina Marley