12 nov. 2013

La inestabilidad emocional

La semana pasada os hablaba del whatsapp como método de control de la pareja, por cierto, cuando el martes  hablaron del tema en el telediario de las 15 horas, me hinché como un pavo y me dije: “Cristinita ya ves el futuro hasta de las noticias…” (Bromas aparte) pasaba de puntillas por el tema que quería tocar hoy: la inestabilidad emocional.

Sigo contando historias reales que se me plantean en la consulta de tarot, temas que son constantes, da igual el género del consultante, el problema es el mismo, de hecho, quiero aprovechar esta afirmación para compartir con vosotros uno de los postulados de Carl Jung:

<< Jung decía que todos tenemos un lado masculino y un lado femenino, el animus y el ánima, y esa otra mitad nuestra actúa a niveles inconsciente, por lo cual es complicado reconocerla y nos complica en gran medida las relaciones de pareja, y ni te cuento la convivencia.

El animus en la mujer viene a ser su lado masculino, el prototipo o modelo masculino que  vive en cada mujer. El ánima, la mujer que todo hombre lleva dentro, nos habla de su lado más receptivo, de esas cualidades eminentemente más características del mal llamado sexo débil.

Ahora es cuando la historia se complica y vemos que en una pareja no hay dos personalidades sino cuatro.(si queréis que continúe ,decídmelo...) >>

Podríamos decir, que la emotividad es una característica más femenina que masculina, y de aquellos hombres donde su ánima tiene mayor protagonismo que su animus, sin tener que ser gay.

Otro de los temas más punteros en las consultas de Tarot es preguntar por fulanito de tal. Echo el Tarot, y no veo ningún tipo de relación. Mi sorpresa es, cuando me dice:

-Bueno es que salimos el otro día a tomar un café,  (cita rápida) y quiero saber, si le guste, que ha pensado de mí, si me volverá a llamar, si tendremos una relación, si…

Como veis todo gira en torno a la opinión del “menganito”, sus deseos e intenciones. Ahí es cuando yo meto baza, y le pregunto, bueno, ¿y a ti que te pareció? ¿Te gustó? ¿Quieres una relación con el?...

Aquí mi consultante se pone un poco a la defensiva, y aunque reconoce que la cita no fue parta tirar cohetes, no estuvo mal del todo, y lo importante es que haya continuidad, tiene tan pocas opciones…

Estos mismos, son los que semanas posteriores no paran de preguntar, por aquel o aquella con quien tras la quedada, le mandó un mensaje de whatapps (ya es indispensable, eh) y aunque  el receptor lo leyó, y estuvo conectado whatappendo hasta altas horas de la madrugada, no le contestó…

Vuelvo al ataque, y le pregunto así de un modo suave: ¿y no crees tú que es una falta de respeto hacia a ti? ¿Tú quieres volver a ver a una persona que no ha tenido la mínima consideración de responderte un mensaje?

Es obvio que si permites, de primera hora que te traten con tan poca delicadeza, deferencia y porque no decirlo, cortesía, la persona no te va a respetar. Las primeras pautas que se establecen en una relación son las bases de la misma.

Y si aceptas que te tomen y que te dejen a su capricho; te llama hoy que no tiene nada que hacer, mañana no te contesta, serás un simple pasatiempo…

Aquí es donde está el quid del tema. Nos ilusionamos de una fantasía que no existe más que en nuestra mente, una persona para la que pudimos ser sólo un café, una cita sin más.

Paramos nuestras vidas, esperando que nos llame, y reanudemos  un  romance que nunca existió, desplazamos nuestro centro, y hacemos que nuestro mundo gire en torno a ella, y ahí querido amig@, es donde nos caemos con todo el equipo.

Nosotros debemos ser el centro de nuestra vida, estar pendiente de nuestros deseos y necesidades. Amándonos, respetándonos y siendo coherente entre lo que pensamos (mente) y lo que sentimos (corazón).Porque el que no vive como piensa, acabara pensando cómo vive.

Ya lo dijo Jesucristo: “Amaras al prójimo como a ti mismo”, pero resulta obvio que primero te debes amar a ti, y después a los demás.

Y en lo referente al respeto es lo mismo, respétate, se asertivo y pon limites, no comulgues con ruedas de molinos, no pretendas justificarlo: “es que no quiero presionarlo…”. Que no se trata de eso, sino que no permitas que se comporte contigo de una forma tan desconsiderada.

A la pregunta, ¿Tú crees que volverá a aparecer? Yo siempre bromeo que los hombres son como el turrón, que aparece siempre por Navidad. Pero después digo: ¿y tú quieres que reaparezca una persona que lleva tanto tiempo missing, sin dar señales de vida?

Yo creo que no, que lo mejor es pasar página, e incluso cerrar el libro y coger otro. Si una persona te crea,  inestabilidad, se presenta ante ti de una forma inconstante, en definitiva no te suma, sino que te resta! No lo dudes!, no merece ni un segundo de tu tiempo.

Ponte en tu centro, piensa en ti, cuídate mímate, quiérete…que aquella persona que en verdad le importes, jamás te va a tener en vilo esperando una llamada que no se produce, estará atenta a ti, a tus necesidades. Tratará darte paz, sosiego y tranquilidad.  Presencia, nunca ausencias.

Tú serás parte de su vida, no necesitaras especular, ya que será innecesario, te dará todas las explicaciones que necesites, sin necesidad de justificar…

Es que el amor, a diferencia de la amistad, necesita de la frecuentación.

Te dejo una preciosa canción de desamor:

“y aunque estés adentro, y este sentimiento, se me antoje eterno… esta lejanía duele cada día, porque no te tengo.

No tengo tu boca, no tengo tus ganas, y por más que intento…

Ya no entiendo nada, de esta vida loca, loca, loca

Y de su loca realidad…”

@Cristina Marley.