Cristina Marley | Astrología, Tarot, Limpiezas Energéticas, Decretos y Desarrollo Personal

16 jul 2026

La Cesta de Barbault y el pacto imposible que puede cambiar España

 

Estamos asistiendo al nacimiento de una mayoría imposible entre Feijóo, Puigdemont y Abascal?

El 16 de julio de 2026 ha sucedido algo que, a primera vista, parece reforzar al Gobierno de Pedro Sánchez, pero que también podría estar abriendo una puerta política que hasta ahora parecía completamente cerrada.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha considerado que la Ley de Amnistía no se opone al derecho comunitario en las cuestiones concretas que le habían sido planteadas. Conviene precisar bien esto: el tribunal europeo no ha decidido si la ley es constitucional ni ha resuelto directamente la situación personal de Carles Puigdemont. Tampoco ha ordenado que pueda regresar mañana mismo a España. Ha respondido a las preguntas formuladas por el Tribunal de Cuentas y la Audiencia Nacional y ha despejado buena parte de las dudas europeas que pesaban sobre la norma. (⁠Cadena SER)

No es poco.

Pero Puigdemont todavía no tiene garantizado un regreso sin riesgo de ser detenido. Su situación continúa dependiendo de los tribunales españoles, especialmente de lo que decidan el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo sobre la aplicación de la amnistía al delito de malversación. La orden nacional de detención sigue vigente. (⁠ElHuffPost)

Por tanto, no estamos ante el final de la historia.

Estamos ante un cambio de escenario. Y cuando cambia el escenario, también cambian las posibilidades.

Félix Bolaños ha celebrado la sentencia y ha reclamado que la ley sea aplicada plenamente y cuanto antes. El Gobierno considera que el pronunciamiento europeo confirma la compatibilidad de la amnistía con el derecho de la Unión y defiende que debe cumplirse de forma completa. (⁠El País)

Evidentemente, Bolaños no puede levantar personalmente la orden de detención ni concederle a Puigdemont la libertad de volver a España. Esa decisión corresponde a los jueces.

Pero la voluntad política del Gobierno está bastante clara: la llamada normalización de Cataluña no estaría terminada mientras algunos de los principales dirigentes del procés continúen fuera del país.

Y aquí aparece una de las grandes paradojas de toda esta historia.

Si Puigdemont consigue finalmente regresar sin riesgo de ser detenido, Pedro Sánchez habrá cumplido una de las partes más importantes del acuerdo que permitió su investidura.

Pero, al mismo tiempo, Puigdemont podría dejar de necesitarlo de la misma manera.

La amnistía fue una de las piezas que mantuvo unida aquella mayoría. Sin embargo, una vez cumplida, podría convertirse precisamente en aquello que deje a Junts más libre para estudiar otros acuerdos.

Y no debemos olvidar que Mercurio continúa retrógrado en Cáncer hasta el 23 de julio.

Mercurio retrógrado no tiene por qué provocar por sí solo una crisis política, pero describe muy bien el clima en el que se está produciendo todo esto: asuntos del pasado que regresan, leyes que vuelven a examinarse, decisiones pendientes, conversaciones anteriores, versiones que se rectifican y acuerdos cuyo verdadero alcance quizá no conozcamos hasta más adelante.

Estamos hablando, además, de Mercurio retrógrado en Cáncer, un signo relacionado con el territorio, la pertenencia, la identidad, la memoria y aquello que cada parte considera su casa.

¿Podía haber un símbolo más claro para una cuestión que lleva años girando alrededor de Cataluña, España, la identidad y el derecho a regresar?

El Partido Popular no ha respaldado políticamente la amnistía. Conviene dejarlo muy claro. Continúa censurando el acuerdo alcanzado por Sánchez con los independentistas y sostiene que la ley nunca debió aprobarse.

Sin embargo, también ha anunciado que respeta la sentencia europea. Su crítica comienza a desplazarse desde la posible incompatibilidad jurídica de la norma hacia la responsabilidad política y moral de quien la promovió. (⁠El País)

El matiz puede parecer pequeño, pero no lo es.

El PP puede seguir afirmando que jamás habría concedido la amnistía y, al mismo tiempo, aceptar que los tribunales han hablado y que ahora comienza una fase diferente.

De esta manera, uno de los grandes obstáculos para cualquier posible entendimiento futuro entre Alberto Núñez Feijóo y Carles Puigdemont empieza, poco a poco, a perder fuerza.

Y aquí aparece la pregunta incómoda:

¿Puede convertirse la amnistía, paradójicamente, en el puente que termine acercándolos?

Todo esto sucede apenas unos días antes del momento culminante de una de las configuraciones astrológicas más extraordinarias de nuestro tiempo: la llamada Cesta de Barbault.

El 15 de julio se perfeccionó el sextil entre Urano en Géminis y Neptuno en Aries. El 18 de julio llega el trígono entre Urano y Plutón. El día 20, Júpiter en Leo forma un trígono con Neptuno y una oposición con Plutón en Acuario. Finalmente, el 21 de julio completa el sextil con Urano.

Los cuatro planetas quedan enlazados alrededor de los primeros grados de los signos de Fuego y Aire.

Pero esto no es un fenómeno de veinticuatro horas.

No funciona como un interruptor que se enciende el día 20 y se apaga al día siguiente. Es una corriente de fondo, un cambio de clima histórico que ya está dejando señales y que continuará desplegándose durante los próximos meses.

Yo no interpreto esta figura como la promesa de un mundo perfecto ni como una especie de milagro cósmico.

Cuando los grandes planetas se conectan, no siempre traen paz. Muchas veces hacen exactamente lo contrario: rompen equilibrios, remueven estructuras y colocan sobre la mesa posibilidades que hasta entonces parecían impensables.

Urano en Géminis altera los discursos, las comunicaciones y las alianzas. Puede hacer que quienes ayer se declaraban incompatibles encuentren mañana una razón para caminar en la misma dirección, aunque solo sea durante un tiempo.

Neptuno en Aries ayuda a construir nuevos relatos. Puede hablar de reconciliación, responsabilidad, sentido de Estado o interés nacional. Palabras muy grandes que, en ocasiones, también sirven para envolver intereses políticos mucho más concretos.

Plutón en Acuario está transformando las estructuras del poder, las mayorías parlamentarias y las reglas con las que se ha sostenido el sistema.

Y Júpiter en Leo amplifica las ambiciones, el deseo de liderazgo y la necesidad de ocupar el centro del escenario.

Todos quieren aparecer como el hombre capaz de inaugurar una nueva etapa.

Pero, para mí, la pieza más delicada de esta figura es la oposición entre Júpiter y Plutón.

No habla de una transición tranquila. Habla de poder, de ambición, de pulsos políticos y de dirigentes convencidos de que su momento ha llegado.

También puede señalar grandes operaciones: acercamientos que primero se niegan, negociaciones discretas y pactos imposibles que, cuando dejan de serlo, comienzan a presentarse como inevitables.

No deja de ser significativo que, apenas unos días antes de la exactitud de esta configuración, Junts haya unido sus votos a los de PP, Vox y UPN para rechazar la senda de estabilidad presupuestaria del Gobierno, uno de los pasos necesarios para preparar los Presupuestos Generales del Estado de 2027. (⁠RTVE)

Esto no demuestra que exista un pacto.

Pero sí demuestra algo importante: fuerzas profundamente enfrentadas pueden votar juntas cuando sus intereses coinciden.

Mientras escribo estas líneas, distintos dirigentes del Partido Popular hablan de un cambio político próximo y transmiten la sensación de que durante los próximos meses “vienen curvas”.

Puede ser simplemente una estrategia de comunicación. Cualquier oposición que aspire a gobernar intenta presentar al Gobierno como una etapa agotada y convencernos de que el relevo está cerca.

Pero cuando un mismo mensaje empieza a repetirse, Junts coincide con PP y Vox en votaciones importantes y la amnistía comienza a dejar de ser el gran obstáculo jurídico que era, resulta difícil no preguntarse si algunos actores políticos están anticipando ya el siguiente movimiento.

Mercurio retrógrado aconseja precisamente no dar nada por cerrado y prestar atención también a lo que todavía no se dice.

No tenemos pruebas públicas de un acuerdo entre estas fuerzas. Por tanto, no podemos afirmarlo.

Pero sí parece estar preparándose el clima político y, quizá, también el relato que permitiría explicar después una aproximación que hoy todavía se niega.

¿Significa esto que veremos a Puigdemont, Feijóo y Abascal sentados alrededor de una misma mesa?

Probablemente no.

Vox difícilmente podría reconocer una negociación directa con Puigdemont sin contradecir buena parte de su discurso. Junts tampoco querría aparecer como socio de una coalición formada por PP y Vox.

Pero en política no siempre hace falta una fotografía. Ni siquiera es necesario que todos firmen el mismo documento.

A veces basta con que fuerzas diferentes, movidas por razones completamente distintas, compartan durante un tiempo el mismo objetivo.

Junts podría contribuir a bloquear al Gobierno, hacer inviable la legislatura o propiciar una situación que conduzca a elecciones.

El PP podría recoger ese desgaste y buscar después una mayoría con Vox.

Puigdemont, mientras tanto, negociaría por separado aquello que considere conveniente para Cataluña, para Junts y también para su propio futuro político.

No sería una alianza ideológica. Sería una convergencia de intereses.

Y en medio de todo este movimiento, ¿qué ocurre con Pedro Sánchez?

Aquí prefiero no precipitarme.

Una cosa es que el tablero esté cambiando y otra muy distinta afirmar que Sánchez vaya a caer inmediatamente.

La Cesta de Barbault lo coloca ante una enorme batalla de poder. Puede aumentar la presión parlamentaria, política, mediática y judicial, así como la presión sobre su entorno más cercano.

Sus adversarios perciben una oportunidad y comienzan a moverse como si el relevo estuviera ya al alcance de la mano.

Pero cuando estudiamos su carta natal, sus progresiones, el Arco Solar y su Revolución Solar, yo no vi una retirada inmediata.

Vi una transformación profunda.

Saturno habla de límites, responsabilidades y decisiones difíciles.

Plutón, sin embargo, también describe algo que Pedro Sánchez ha demostrado en varias ocasiones: una enorme capacidad para resistir, sobrevivir a las crisis y reconstruirse cuando otros ya lo consideran derrotado.

Júpiter está removiendo su base emocional y familiar, como si necesitara reorganizar primero su mundo interior para poder sostener la presión exterior.

No es una posición cómoda, pero tampoco me parece la imagen de un hombre dispuesto a abandonar sin luchar.

Por eso, la Cesta de Barbault no tiene por qué representar automáticamente su caída.

Puede ser la gran prueba política que lo obligue a modificar su estrategia, renovar su Gobierno, sacrificar alguna alianza o transformar su forma de ejercer el liderazgo.

Mi impresión es que Pedro Sánchez entra en una fase decisiva, pero no necesariamente terminal.

Y todavía queda por delante el eclipse del 12 de agosto de 2026, que puede sacar a la luz aquello que durante julio empieza a gestarse.

No afirmaría que el 20 de julio vaya a caer el Gobierno ni que ese día cambie automáticamente el signo político de España.

La astrología mundial no funciona así.

Los planetas lentos abren ciclos. Los acontecimientos pueden anticiparse, coincidir con la exactitud o manifestarse durante los meses posteriores.

Además, estamos bajo Mercurio retrógrado. Las primeras noticias pueden corregirse, las versiones pueden cambiar y algunas decisiones que hoy parecen definitivas podrían no serlo tanto.

Pero sí creo que España puede estar cruzando un umbral.

Quizá todavía no estemos contemplando el nacimiento de una nueva mayoría, pero sí la formación de una mayoría negativa capaz de bloquear, desgastar y, llegado el momento, hacer inviable la actual.

La sentencia europea no demuestra que exista un pacto entre Feijóo y Puigdemont. Mucho menos un acuerdo directo con Abascal.

Pero modifica el tablero y ofrece a todos los protagonistas una libertad de movimientos que antes no tenían.

La Cesta de Barbault no nos dice quién ganará.

Nos muestra que las estructuras que parecían inamovibles han comenzado a reorganizarse.

Y cuando Urano, Neptuno, Plutón y Júpiter empiezan a mover las piezas, lo verdaderamente inesperado no es que los enemigos terminen colaborando, sino que consigan convencer a sus votantes de que nunca estuvieron realmente tan lejos.

Cristina Marley
Astróloga, escritora y divulgador

#AstrologíaPolítica, #CestaDeBarbault, #AstrologíaMundial, #PolíticaEspañola, #CambioPolítico, #PedroSánchez, #Feijóo, #Puigdemont, #Abascal, #LeyDeAmnistía, #TJUE, #Junts, #PartidoPopular, #Vox, #PactoImposible, #MercurioRetrógrado, #JúpiterEnLeo, #PlutónEnAcuario, #UranoEnGéminis, #NeptunoEnAries, #CiclosPlanetarios, #CristinaMarley


Leer más!

14 jul 2026

España 🇪🇸 2 Francia 🇫🇷 O

 Dije que no era noche para ir a preparar un café porque podías perderte el gol, la polémica y medio drama nacional… y España ya gana 2–0. 🇪🇸⚽

La carta del partido avisaba: intensidad, giros rápidos y una noche de las que no te dejan ni pestañear. 🔮

#EspañaFrancia #AstrologíaDeportiva #LaRoja #CharlieElAstrólogo #CristinaMarley




Leer más!

España–Francia: potenciales, debilidades y a ver quién aguanta mejor el tirón

 Esta noche España y Francia se juegan mucho más que un partido. Se miden dos selecciones muy fuertes, dos estilos distintos y, astrológicamente hablando, dos maneras muy diferentes de llegar al mismo campo.



Para este estudio he comparado las cartas de ambas federaciones mediante Arco Solar, progresiones secundarias, tránsitos, Revolución Solar y la carta del encuentro.

Como no conocemos las horas fundacionales de ninguna de las dos federaciones, he dejado fuera casas, Ascendente y Medio Cielo. Aquí no vamos a adornar lo que no sabemos. Bastante tenemos con el fútbol como para inventarnos además una hora de nacimiento.

La astrología no obliga a que ocurra un resultado concreto, pero sí puede enseñarnos qué fortalezas trae cada equipo, dónde puede flaquear y cómo podría reaccionar cuando el partido se ponga serio.

Y se va a poner serio.

España: cuando el plan se tuerce, toca inventar

España no llega con una energía simple ni especialmente cómoda, pero sí con algo que puede resultar decisivo: capacidad para cambiar el guion.

Sus cartas muestran adaptación, creatividad táctica y bastante habilidad para reaccionar cuando las cosas no salen como estaban previstas. España puede comenzar dudando, incluso algo atascada, pero también tiene recursos para crecer dentro del partido.

No parece la selección que necesariamente vaya a imponer su ley desde el minuto uno. Su fuerza está más bien en observar, comprender qué está sucediendo y encontrar una salida distinta.

Vamos, lo de toda la vida: si la puerta está cerrada, se busca una ventana.

Potenciales de España

Capacidad de adaptación

España puede cambiar el planteamiento, reorganizarse y encontrar soluciones nuevas. Si el partido se vuelve raro, incómodo o imprevisible, no tiene por qué ser una mala noticia para ella.

Creatividad táctica

Urano está muy activo en sus ciclos. Puede aparecer una sustitución acertada, un cambio de ritmo o una jugada que nadie esperaba. España tiene más posibilidades de sorprender que de arrollar.

Resistencia ante la dificultad

Plutón sostiene a su Sol. Esto habla de una selección capaz de resistir, recomponerse y no venirse abajo al primer golpe. Puede recibir un susto y seguir ahí, que no es poca cosa.

Capacidad para romper el guion

La carta del partido favorece los giros inesperados, y España parece conectar bastante bien con ese clima. Puede aprovechar un error de Francia o transformar un momento complicado en una oportunidad.

Fidelidad a su estilo

Cuando España no se deja arrastrar por la ansiedad y confía en su manera de jugar, puede responder a la altura del encuentro.

Debilidades de España

Momentos de confusión

Neptuno y Mercurio están demasiado presentes como para ignorarlos. Puede haber pases imprecisos, errores de lectura o fases en las que el equipo parezca no tener claro por dónde tirar.

Precipitación

Marte tensiona a Mercurio. Esto puede traducirse en decisiones demasiado rápidas, protestas, entradas innecesarias o ese impulso tan humano de querer arreglarlo todo en treinta segundos.

Y normalmente, cuando uno quiere arreglarlo todo en treinta segundos, acaba tardando el doble.

Pérdida de orden

España puede alternar momentos brillantes con otros de desconexión. Improvisar puede ser su mejor arma, siempre que la improvisación no termine convirtiéndose en un patio de colegio.

Exceso de tensión emocional

Si el partido se complica, puede aparecer la ansiedad. Su mayor enemigo no parece Francia, sino la necesidad de resolver demasiado pronto lo que necesita tiempo.

¿Cómo puede mostrarse España esta noche?

España podría comenzar con cierta dificultad para imponer su juego. Puede necesitar unos minutos para leer el partido y encontrar su sitio.

Su mejor versión aparecerá si mantiene la calma, evita la precipitación y entiende que cambiar el plan no significa perder identidad.

España parece más preparada para reaccionar que para dominar desde el principio.

Y cuidado, porque a veces quien empieza mandando no es quien termina celebrando.

Francia: mucha fuerza, pero que no se venga demasiado arriba

Francia llega con una energía más directa, ambiciosa y poderosa.

Su Arco Solar y sus progresiones muestran empuje, confianza y deseo de imponerse. La conjunción de Marte de Arco Solar con Júpiter natal es uno de los indicadores más competitivos de todo el estudio.

Traducido al castellano de andar por casa: Francia sale a por todas.

Tiene capacidad ofensiva, fuerza para asumir riesgos y una sensación clara de poder. Puede entrar al partido queriendo mandar, presionar y demostrar desde el principio quién es.

Pero tiene un problema: cuando uno está demasiado seguro de sí mismo, a veces deja de mirar por dónde pisa.

Potenciales de Francia

Gran empuje competitivo

Francia tiene iniciativa, ambición y potencia para atacar. Puede generar peligro rápidamente y aprovechar una oportunidad sin pensárselo dos veces.

Confianza y sensación de poder

Sus progresiones y su Revolución Solar muestran una selección consciente de sus recursos. No llega pequeña ni acomplejada.

Resistencia bajo presión

Saturno sobre su Sol supone una prueba, pero también puede darle seriedad, disciplina y capacidad para aguantar un partido duro.

Capacidad ofensiva

Francia tiene más facilidad para imponer que para esperar. Puede salir fuerte y obligar a España a reaccionar.

Cohesión

Venus está bien situada en su Revolución Solar. Puede haber buena conexión entre jugadores y cierta capacidad para conservar una ventaja si consigue ponerse por delante.

Debilidades de Francia

Exceso de confianza

Júpiter está muy activo, pero también tensionado. Francia puede sobrevalorar sus posibilidades, sentirse ganadora demasiado pronto o confundir seguridad con superioridad.

Y ya sabemos que en fútbol el partido no termina cuando uno se siente vencedor, sino cuando el árbitro pita.

Rigidez

Saturno sobre el Sol puede darle disciplina, pero también bloquearla. Si el partido no sigue el guion previsto, puede costarle aceptar que necesita cambiar.

Errores de comunicación

Mercurio recibe aspectos complicados. Puede haber descoordinación, malas decisiones o instrucciones que no terminan de funcionar sobre el terreno de juego.

Impulsividad

Marte y Urano forman una combinación muy inestable. Puede producir una jugada brillante, sí, pero también una falta innecesaria, una reacción brusca o una acción que rompa el equilibrio.

Dificultad para aceptar la sorpresa

El Sol progresado opuesto a Urano natal señala que Francia puede sufrir especialmente si algo rompe su seguridad inicial.

¿Cómo puede mostrarse Francia esta noche?

Francia puede salir más fuerte, más convencida y con mayor intención de dominar.

Su mejor versión aparecerá si controla la impaciencia, mantiene la disciplina y no confunde potencia con derecho adquirido.

Francia parece más preparada para imponer que para improvisar.

Y precisamente el partido parece dispuesto a obligarla a improvisar.

Dos estilos, dos riesgos

Francia tiene más fuerza de salida.

España tiene más capacidad de reacción.

Francia puede dominar si mantiene el control.

España puede crecer si el partido se vuelve imprevisible.

Las debilidades también son distintas:

Francia puede equivocarse por exceso de seguridad o rigidez. España puede hacerlo por confusión o precipitación.

La carta del encuentro no habla de un partido tranquilo. Marte conjunto a Urano anuncia cambios bruscos, acciones rápidas, nervios y una jugada capaz de alterar el desarrollo en cuestión de segundos.

No parece una noche para irse a preparar un café y volver diez minutos después, porque lo mismo te has perdido el gol, la polémica y medio drama nacional.

Mi impresión final es que Francia parte con una ligera ventaja estructural, porque sale mejor situada en Arco Solar, progresiones y Revolución Solar.

Pero España conecta mejor con el carácter cambiante e imprevisible de la carta del partido. Tiene más posibilidades de transformarse, reaccionar y encontrar una salida cuando el encuentro parezca torcido.

Por tanto, no creo que gane necesariamente quien tenga más fuerza.

Ganará quien sepa gestionar mejor su propia debilidad.

Francia deberá evitar venirse arriba.

España deberá evitar venirse abajo.

Y a partir de ahí…

Alea iacta est.

La suerte está echada.

Cristina Marley
Astróloga, escritora y divulgadora.


Leer más!